Hay nuevos sensores y se pueden grabar imágenes todo el tiempo para elegir la mejor


A medida de que las cámaras digitales se vuelven el estándar, la competencia entre las marcas se traslada a nuevos terrenos. Fotos panorámicas, estabilizadores ópticos y conexión inalámbrica son algunas de las virtudes que se pueden sumar hoy a la lista de “indispensables”. No todas hacen todo, pero el abanico de opciones se ha expandido notablemente. Esta industria es demasiado inquieta para quedarse sólo en esto. La pregunta es, ¿qué sigue?

El principal problema de las cámaras digitales es que sus sensores, llamados CCD (Charge-Coupled Device), reaccionan distinto de la luz que la película tradicional. Contrastan mucho a pleno sol y dan muy mala calidad en condiciones de baja iluminación.

Todas las fotos, salvo las tomadas al aire libre y al mediodía, necesitan el flash. El lamparazo, los ojos rojos y la sensación de fantasmagórica frialdad son clásicos. Pero esto podría ser cosa del pasado.

Los CCD de las cámaras hogareñas funcionan filtrando la luz que reciben por medio de un patrón llamado Bayer –por Bryce Bayer, que lo desarrolló para Kodak en 1976–. Filtro Bayer mediante, la mitad de los sensores captan la luz verde, mientras que la otra mitad se divide entre los que captan la luz roja y la azul.

Los sensores del verde se usan para acumular la información sobre la iluminación, ya que el ojo humano es más sensible a este color que a los otros. Los sensores del azul y del rojo se usan para almacenar la información sobre el color de la escena.

Luego de una serie de procesos, la foto es registrada en la memoria de la cámara como un JPEG. Los equipos profesionales, por ejemplo, pueden almacenar también la salida directa del filtro Bayer (formato RAW, por “crudo”, en inglés), de modo que el fotógrafo, con un programa como Photoshop, pueda hacer una sintonía mucho más fina de los niveles de color y luz de sus tomas.

Ahora, la misma Kodak parece haber descubierto la forma de mandar al museo su filtro Bayer. Hace menos de un mes, anunció que instrumentó una nueva forma de aprovechar los sensores, incluso los ya existentes, distribuyendo de otra forma los que captan la luz verde, azul y roja. Con un añadido: la nueva tecnología permite a algunos sensores captar todo el espectro visible, con lo que se multiplica entre un 200 y un 400 por ciento la sensibilidad de las cámaras.

Se estima que los primeros equipos (de esta firma pero también de otras, que usarán la patente bajo licencia) aparecerán en 2008.

El Instituto de Circuitos Integrados de la Sociedad Fraunhofer, de Alemania, el mismo que contribuyó a crear el MP3, ha desarrollado un sistema de reconocimiento facial rápido que le permite a las computadoras interpretar los estados de ánimo de las personas.

Buena noticia

Hay una serie de aplicaciones, sobre todo en ámbito laboral, pero si una cámara digital fuera una computadora, entonces podría añadírsele este programa para que eligiera los momentos correctos para hacer los retratos.

La buena noticia es que las cámaras digitales sí son computadoras, y hoy ya están alcanzando la potencia de cálculo necesaria para ejecutar el sistema de reconocimiento facial de Fraunhofer. No hay fecha de salida para equipos con esta función, pero técnicamente ya están al alcance.

Microsoft y el Centro de investigaciones de la Universidad de Washington, Estados Unidos, están trabajando en lo que se conoce como The Moment Camera, que ya no depende de que nosotros presionemos el disparador, sino que graba imágenes todo el tiempo, y luego selecciona las mejores para combinarlas y reconstruir un “momento” ( http://research.microsoft.com/~cohen/TheMomentCamera_Final.pdf ).

Todavía estamos lejos de tener tal capacidad de almacenamiento en nuestras cámaras, pero la idea es fascinante y, combinada con equipos capaces de decodificar gestos y emociones, como el de Fraunhofer, hará posible que un día el fotógrafo de la fiesta también tenga tiempo para divertirse.

Hablando en serio, antes de cinco años podría aparecer un nuevo tipo de cámara, capaz de registrar y seleccionar instantes (cientos de ellos) en lugar de simplemente sacar fotos. Las posibilidades son inmensas y toda una nueva paleta de técnicas fotográficas podría nacer de esta tecnología.

 
ir arriba